Origen de la auditoría


El origen de la auditoría, como parte de la ciencia económica, surge de Estados Unidos y concretamente en Illinois, donde un profesional de la empresa y de la contabilidad, Arthur Andersen, determino que es preciso para otorgar mayor transparencia a los estados financieros de una entidad, que unos auditores externos realizasen un procedimiento metodológico de auditoría de cuentas, en el que pudiesen analizar con un método predefinido de trabajo, los estados financieros de una entidad y opinar sobre dichas cuentas anuales.

La auditoria interna también surge de esta forma y la profesión de auditores pronto se extiende entre las firmas del Dow Jones americano. tras la segunda guerra mundial, las multinacionales norteamericanas se expanden por el mundo, extendiendo el proceso de auditoría de cuentas de filiales. A medida que los mercados financieros del mundo se van profesionalizando, se requiere que las cotizadas auditen sus cuentas para mayor transparencia y luego se va haciendo obligatoria la auditoria también para entidades no cotizadas de menor tamaño, como garantía ante sus socios de las cifras y valor contable de dicha entidad. Los auditores se han extendido como profesión seria y rigurosa por todo el mundo. Sin embargo, la firma donde todo se originó, Arthur Andersen, sucumbio ante sus principios cuando pasó a diseñar los estados financieros de un cliente para ocultar deuda.

Las ventajas y desventajas de la auditoría externa las hemos visto en un artículo anterior.

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